La existencia y funcionamiento de universidades en aislamiento no es conveniente ni productivo para el medio ni para las universidades

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Con el objetivo de dialogar sobre el rol que cumplen las instituciones de educación superior en su labor de extensión y vinculación con el medio, llegó hasta la Casa Central de la Universidad de Chile la investigadora de Los Ángeles, California, María Ávila. La experta en relaciones comunitarias participó en el conversatorio “Compromiso público de las universidades: transformación a través de la organización comunitaria”, tema que profundiza en la siguiente entrevista.


María Ávila llegó al país en el marco de un trabajo colaborativo organizado por la Dirección de Extensión de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Chile y el Grupo de Estudios sobre Extensión Universitaria y Vinculación con el Medio. Especializada en prácticas que incluyen la organización comunitaria relacional, la investigación en acción y la indagación narrativa, la experta aterriza con una vasta experiencia respaldada en su trabajo presentado en países como Alemania, Irlanda, Gran Bretaña, México, Puerto Rico y Colombia.


Consultora independiente y organizadora principal del Southern California Organizing Cluster, afiliado a Imagining America; ex profesora del Departamento de Trabajo Social de la Universidad Estatal de California; autora de diversas investigaciones, entre ellas, su libro “Transformative Civic Engagement throug Comumunity Organizing” y su más reciente publicación “Building Collective Leadership for Culture Change: Stories of Relational Organizing on Campus and Beyond”. Estos son algunos de los títulos que distinguen a María Avila, cuya trayectoria ha sido reconocida en instituciones como el Departamento de Etnicidad y Estudios Americanos en la Universidad del Sur de California, además de la Universidad de Chicago y la Universidad de Maynooth en Irlanda.


– ¿Por qué es importante que la universidad se vincule con el medio social?

Por muchas razones. Para empezar, la academia es solo uno de muchos sectores que forman parte de sociedades que se rigen por gobiernos democráticos y, por tanto, la existencia y funcionamiento de universidades en aislamiento no es conveniente ni productivo para el medio ni para las universidades. Segundo, los estudiantes vienen del medio social y regresarán al mismo como miembros activos y participantes en sus respectivas ocupaciones, y una educación enfocada solamente en el aspecto académico no les da las herramientas para triunfar profesionalmente y para ejercer su papel como miembros activos en el mejoramiento del medio en el cual se desenvolverán personal y profesionalmente. 


– En su libro plantea que la reciprocidad tiene el potencial de crear cambio a nivel institucional en la academia ¿Qué implica este concepto?

Descubrí la importancia de la reciprocidad cuando inicié mi trabajo en el área de civic engagement o vinculación entre academia y la comunidad como directora del Centro de Aprendizaje Basado en la Comunidad (Center for Community Based Learning) en el Colegio Occidental en Los Ángeles en el 2001. Este colegio se enfoca en las artes liberales y es solo de pregrado, y solo cuenta con 2 mil 200 estudiantes. El colegio en sí siempre ha tenido una reputación como institución progresista y muchos de sus profesores siempre han encontrado formas de vincular sus cursos, y en ocasiones también sus investigaciones, con proyectos comunitarios.

Sin embargo, estos proyectos generalmente eran creados de forma unilateral. Es decir, eran iniciados por los profesores en base a sus intereses, calendarios, recursos, y la duración de tales proyectos era determinada por los profesores. Esto está relacionado con la realidad predominante en este tipo de vinculaciones al menos en Estados Unidos, en la cual la balanza de recursos y el poder entre universidad y organizaciones y grupos comunitarios es muy dispareja.


– ¿Qué tipo de consecuencias trae esta relación unilateral que no considera la reciprocidad en la relación con la comunidad?

Esto tiene varias consecuencias, incluyendo que en tales proyectos se benefician los profesores y sus estudiantes, pero tal vez no aquellos con quien vinculan sus clases o investigaciones, y -por lo tanto- no es recíproca ni mutuamente beneficiosa. Esto puede dejar a las organizaciones comunitarias con trabajo incompleto, crear más trabajo por tener que entrenar y supervisar estudiantes que aún están aprendiendo de su profesión, y desarrollándose a nivel personal. Por todo esto, es frecuente escuchar de profesionales en organizaciones comunitarias que se les “utiliza” sin dejarles un beneficio real, lo cual crea desconfianza para colaborar en futuros proyectos con profesores y estudiantes.

 

– ¿Qué aprendizajes se pueden mencionar a raíz de esta línea de investigación?

Los proyectos de vinculación con la comunidad, ya sean de investigación o de enseñanza, se llevan a cabo por medio de conversaciones con grupos y organizaciones comunitarias tomando en cuenta los intereses de todos los que se envuelven en tales proyectos, como -por ejemplo- estudiantes, maestros, y líderes o profesionales comunitarios. A medida que fui conociendo este campo de estudio me di cuenta que el tema de la vinculación comunitaria se había vuelto muy popular en el país, pero que la reciprocidad generalmente no existía como parte de la cultura en este campo. Entonces, decidí hacer un doctorado y estudiar esto más a fondo, lo cual me llevó a un enfoque más amplio en cuanto al rol que las universidades tienen, podrían, o deberían tener en el medio social y, específicamente, en el mejoramiento de sistemas democráticos. Por eso, decidí escribir el libro que se publicó en 2017, Transformative Civic Engagement through community organizing, el cual es una narrativa de mi experiencia.


– ¿Cree que la aplicación de este modelo depende de las características de cada lugar e institución?

Pienso que este modelo tiene aplicación en diferentes contextos, incluyendo Chile, pero desconozco la realidad chilena en este campo. La organización comunitaria que yo practico es relacional, y está basada en contextos específicos. Se tendría que hacer una evaluación o sondeo del nivel en el que se lleva a cabo el trabajo de extensión y vinculación en el país, y en diversas instituciones en específico, y en relación a las aspiraciones existentes en cuanto al propósito de tal vinculación para los estudiantes, para los profesores, la administración (rectores, etc.), y para la sociedad. 


– En tu primera publicación indicaste que es necesario “entender el mundo tal y como es”, como algo necesario e importante en la búsqueda de estrategias que nos ayuden a crear espacios en los cuales grupos diferentes dentro y fuera de academia dialoguen y deliberen ¿Cómo se puede lograr este objetivo en Chile?


Es necesario hacer un análisis de la realidad política, social, y económica de Chile, por ejemplo, de la academia como sector, y de instituciones en específico como esta universidad, y después compararlo con la realidad que quisiéramos que existiera para entonces crear estrategias orientadas a esta nueva realidad, estando conscientes que este cambio es incremental, lento, intencional, y lleva tiempo.

Monserrat Lorca, periodista Vexcom U. de ChileFotografías: Alejandra Fuenzalida

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